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DIEZ DE MAYO... ALABANZA DIARIA
AMIGOS MÍOS:
Cuando se habla de un AMOR que se desvela, que cuida, que lucha... se habla del AMOR sublime de la MADRE, que ilumina con su resplandor los caminos obscuros de la vida.
La MADRE es la FIGURA indiscutible de la ternura, de la fuerza...simplemente:
EL SÍMBOLO SUBLIME DEL SACRIFICIO .
Es el surco...la semilla...el botón...la flor... el aroma; es la única razón, por la que yo puedo escribir... y ustedes pueden leérme.
Este AMOR INMENSO de la MADRE, del que no tengo capacidad para definirlo: su voz se escucha en todas las lenguas, y convertido en aroma, se aspira por todos los puntos cardinales de la Rosa de los Vientos:
MADRE: es la niña que juega
con su muñeca en el coche,
y un beso al caer la noche
como una MADRE, le entrega...
Mas tarde, crece y navega
por los mares del amor,
y se entrega con valor
al parto con regocijo.
Porque la dicha de un hijo,
es más fuerte que el dolor...
Tomasita Quiala Rojas. Holguín, Cuba
MADRE-tierra que se inunda
de savia, vibra y florece-:
tu hijo es un árbol que crece
desde tu entraña fecunda...
Pero su raíz profunda
se ha quedado en tu matríz:
por eso no eres feliz
si tu hijo llanto derrama:
golpe asestado a la rama
siempre duele a la raíz.
D. Jesús Orta Ruíz.-Indio Naborí-San Miguel del Padrón, Cuba
La MADRE siente un amor
hondo y desinteresado:
diríase un cuerpo alado
para un vuelo superior.
Se crece junto al dolor,
ante el pecado medita;
es esa fuerza infinita
que el tiempo no la consume;
rosa que se da en perfume
hasta después de marchita...
Angelito Valiente. Habana, Cuba
Es posible que en alguna infancia, no se llegue a comprender esa mano dura de una MADRE tratando de cultivar una planta, que al convertirse en árbol pudiera dar una sombra amiga en el camino de la vida.
Y esa percepción equivocada de la MADRE, la guardamos en silencio hasta que el tiempo nos alcanza, siendo testigos de cómo se debilitan las bases de una sociedad sustentada con la mezcla pobre de escasos valores morales; y es hasta entoces, cuando los viejos como yo... comprendemos todo ese valor, dejando escapar tarde...muy tarde...nuestro sentimiento callado:
¡ Si yo, te sentí querer!..
¡ Si nó dejé de quererte!..
¡ Si tú me diste la suerte
del derecho de nacer!..
¿ Porqué mi canto de ayer
de la palabra hizo un nudo?..
¿ Porqué mi voz nunca pudo
para tí...volverse un canto?..
¿ Porqué...si te quise tanto...
mi canto...fue un canto mudo?...
Cap. Raúl Márquez Martínez. Tlacotalpan, Ver.
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